miércoles, 25 de diciembre de 2013

Huang. C. Aguilar, el asesino maesto shaolín


Es conocido que en la India, el país más espiritual del mundo, una mujer es violada cada 20 minutos. Ello indica que el budismo, el yoga en sus diferentes modalidades, así como otras disciplinas y religiones, como las llamadas del Libro (judaísmo, cristianismo e islamismo) no garantizan nada –nada bueno para la persona que las profesa y tampoco para las de su entorno-. Ahora es un maestro shaolín, oriundo del país vasco, fundador del Monasterio Budista Océano de la Tranquilidad, y campeón del mundo de formas y armas de kung-fú, en tres ocasiones, y ocho de España, con el K.O más rápido de la historia de este deporte en nuestro país, Carlos Aguilar, Huang C., de 47 años, quien se hace aún más famoso, en esta ocasión por los crímenes que habría perpetrado en su gimnasio de Bilbao. En estas horas, la Ertzaintza rastrea la ría de aquella ciudad en busca de más víctimas del espiritual maestro, dado que la misma policía ha encontrado esta mañana restos humanos en bolsas de basura, presumible víctimas de este deportista de élite y maestro del control emocional mediante técnicas orientales.

Girona, 3 de junio de 2013


Huang Carlos Aguilar
























Manu Giménez
El maestro Huang C. Aguilar (Bilbao, 1966), fundador del Monasterio Océano de la Tranquilidad de Bilbao, es el primer maestro occidental de artes marciales entrenado en el monasterio Budista Shaolin, y en estos momentos se encuentra en el punto de mira al ser detenido tras hallar en su gimnasio a una mujer en estado de coma por malos tratos y hallar en el mismo lugar restos de otro cuerpo.
Una alumna del gimnasio de artes marciales de Bilbao ha afirmado a Radio Euskadi que el arrestado sufría un tumor cerebral y está divorciado con dos hijos.
Su nombre original es Juan Carlos Aguilar, y es un conocido maestro de artes marciales que cuenta con su propio gimnasio en Bilbao, después de años de éxitos en el mundo de las artes marciales, ya que fue campeón del mundo de kung-fu tres veces.
Según la página web del monasterio, el Maestro Aguilar lleva difundiendo el que, para muchos, es el verdadero budismo, la filosofía más pura, el que tiene como única finalidad la búsqueda de un estado permanente de satisfacción personal, basado en valores morales, éticos y espirituales difundidos por el patriarca Bodhidharma. Para ello, toma como herramientas el Arco, el Kung-Fu Shaolin, el Tai Chi Chuan, el Chi Kung, el Yoga y la Meditación, junto a las enseñanzas y prácticas Budistas Chan/Zen.
En ese sentido, es extraño que un monje shaolín, un alma pacífica por definición, sea el principal sospechoso de al menos la muerte de una persona y la agresión brutal a una mujer.
Además, respecto al presunto maltrato de una mujer, en alguna entrevista ha llegado a subrayar el poder de la mujer en las artes marciales, por encima del hombre en algunos casos.
Un hombre mediático, entrevistado en muchos canales de televisión y programas de máxima audiencia en la televisión española, también participaba en las ceremonias donde, entre otras cosas, realizaba el famoso paseíllo sobre brasas ardientes.
. 03/06/2013


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¿Por qué nadie me freno antes de matar a papa?

José Miguel Pueyo

 

Cuando la esquizofrenia hace de Jesús una máquina de matar, también al padre, y el juez, no desconociendo de lo que es capaz el hijo del hombre, lo deja a merced del Otro-inconsciente que lo habita, no cabe extrañarse de la lapidaria frase ¿Por qué nadie me frenó antes de matar a papá?

 El padre de Jesús llamó a la puerta del juez de tutelas y a los servicios sanitarios del 061 de Santander, y luego de exponer el caso del reiterativo maltrato que estaba sufriendo su familia por parte de su hijo, obtuvo de los especialistas la callada por respuesta.

Resultado: el padre de Jesús asesinado a manos de su hijo; éste encerrado, tal vez por vida, en un psiquiátrico; mientras que el juez arrastra la pena de su inhabilitación así como su esquizofrenia, psicosis que padecía años antes de saber del caso que lo ha sacado de su anonimato.



“Beatriz, ¿por qué nadie me frenó antes de matar a papá?”
politica.elpais.com
La odisea judicial de unos padres cántabros para internar a su hijo acabó en tragedia







domingo, 22 de diciembre de 2013

Notas sobre la compulsión a comer

                                                                                              
Tal es el ejemplo paradigmático que presenta Víctor-M. Amela ‒entiendo que sin saberlo‒, en la entrevista a Juan José H., portavoz de Comedores Compulsivos Anónimos. («La Contra» de La Vanguardia, sábado, 19 de octubre del 2013), «El comedor compulsivo está suicidándose lentamente.»

En efecto, en esta ocasión, y como es ya habitual en entrevistas parecidas, todo indica que el entrevistado pero también el entrevistador desconocen el valor de las consideraciones que aparecen en algunas de ellas. Así, por ejemplo, nada esclarecedor para el lector se sigue de preguntas como:

¿QUÉ ES LA COMPULSIÓN A COMER?
Víctor-M. Amela: ¿Es un trastorno psicológico? (Se refiere el periodista a la compulsión a comer, o sea, a lo que otras personas llamarían bulimia)
Juan José H: Es físico, mental y espiritual. Como la anorexia, la bulimia, la vigorexia, la ludopatía, la sexopatía, el alcoholismo... ¡Variantes todas de un mal más profundo!



Víctor-M. Amela
En primer lugar, no existe en la entrevista aclaración alguna sobre la afirmación de que la compulsión a comer sea un trastorno físico, mental, y lo más singular, sobre que sea también espiritual.
Y ninguna aclaración tampoco respecto a la aseveración de que la compulsión a comer, como la anorexia, la bulimia, la vigorexia, la ludopatía, la sexopatía, el alcoholismo son ¡Variantes todas de un mal más profundo!




 
                            

 Sobre esta última consideración, siendo como es muy importante en el ámbito etiológico y estructural, en ningún caso el periodista, y quizá sólo como intuición el entrevistado, muestran que conozcan de qué se trata. Por consiguiente, la falta de discriminación de lo esencial respecto a lo anecdótico, discriminación en la que obviamente juega un papel fundamental el conocimiento que se tenga de esta o aquella materia, hace que el lector pueda considerar esa consideración como una más y similar en importancia a otras que aparecen en la entrevista.


¿CUÁL ES EL ORIGEN DE LA COMPULSIÓN A COMER?
Juan José H., ha afirmado que era un trastorno físico, mental y espiritual, y cuando Víctor-M. Amela le pregunta, Vistas sus adicciones, ¿nació usted con un temperamento adictivo? Juan José H., responde: De niño me lo comía todo, y mi madre me halagaba por eso. ¡Era un campeón! No deberíamos convertir la comida en materia moral, en premio o castigo.

Nada más cierto. Pero el deseo pudo ser mutuo, pues Juan José H., satisfaciendo el deseo de su madre, era un campeón. Y, en realidad, lo siguió siendo, pues bebió y se drogó como el que más, y luego, luego devoro toneladas de comida. ¿Y ahora? En ocasiones recae en antiguas adicciones, pero con la ayuda de una madrina y mediante la identificación a otros campeones (los que han dejado de comer compulsivamente), ya no come tanto y ha abrazado el ideal vegetariano.

La entrevista resulta también en este punto vacía de sentido. Y ajena a todo lo que tenga que ver con subrayar lo esencial, dejará asimismo al lector vacío de toda idea crucial sobre el asunto que se pretende ilustrar. 



¿QUÉ ES EN ESENCIA LA COMPULSIÓN A COMER?
Víctor-M. Amela: ¿Y cómo definiría ese mal?
Juan José H: Un vacío emocional, una sensación de no pertenencia al mundo, de infelicidad... Y esas conductas son puntas de este iceberg. Antes de ser comedor compulsivo, yo fui alcohólico, y drogadicto. Superé la adicción a las drogas, superé la adicción al alcohol, superé también la adicción al tabaco...

Vacío existencial. Se refiere Juan Jose H., sin saberlo, a la carencia ontología del ser humano, carencia por el hecho de ser humano, o sea, por ser un parlêtre, un sujeto al Otro del lenguaje, en fin, un ser hablante y de goce. Y de ahí su eterna añoranza, el anhelo que desde siempre ha tenido el hombre de suturar la herida narcisista del goce-Todo perdido en la primera infancia. ¿Cómo? Con las drogas, la adicción al alcohol, al tabaco, al dinero, la fama, el sexo, la fama, el arte... Pero como magníficamente explica Freud en El malestar en la cultura, 1929., ninguno de los paliativos creados por el hombre lo pueden hacer feliz.



¿A QUIEN MATA EL COMEDOR IMPULSIVO?
Víctor-M. Amela: ¿Qué es comer compulsivamente?
Juan José H: Vives para comer, no comes para vivir. Conviertes la comida en tu único placer y aliciente en la vida, y comes tan desordenadamente que... ¡es un suicidio enmascarado! […] Es una conducta muy agresiva contra uno mismo. Los comedores compulsivos que conozco han tenido fantasías de suicidio.

Más bien el comedor impulsivo quiere tapar comiendo a paladas la aludida falta-en-ser; y si se trata de matar a alguien sería al otro (en ocasiones a su madre) en él mismo, o sea, lo que hay en él del caprichoso y aun perverso deseo de la madre.



 


                         
 
LA SOLUCIÓN (IMAGINARIA POR DEMÁS) ¿O DE CÓMO SE CONSIGUE DEJAR DE SER COMEDOR IMPULSIVO?

Víctor-M. Amela: ¿Cómo ayudan en Comedores Compulsivos Anónimos?
Juan José H: Escuchar los casos de otros ayuda, aprendes de los que han logrado vencer la adicción..., y ayudas a otros. Hay alguien que te apadrina, te guía, y luego tú guías a otro […] Ha venido a las reuniones y está recuperándose, con ayuda de una madrina […] ¡Estar físicamente delgado no equivale a ser feliz!

En efecto, nunca un paliativo puede hacer feliz al sujeto humano, salvo que el paliativo sea objeto de único amor. ¿Pero si ese objeto de amor es el dinero, los fundamentalismos, etc., etc., adónde conducen esas ideas y/o objetos (lathouses, en palabra de Lacan) al sujeto desprevenido o al que no se ha psicoanalizado? 


UN FINAL QUE NO SUELE SER FELIZ. O DEL ILUSORIO ENCUENTRO CON EL OBJETO AÑORADO EN OTRA COSA
Como era evidente que ocurriese, todo acaba con una ilusión. Con una ilusión porque de la ignorancia sobre este y otros asuntos se nutre el síntoma, ya sea intelectual, ideológico y/o moral. Me refiero a su insistencia, a la repetición del síntoma o bien al cambio que corresponde a su modo de presentación, y que suele ser habitualmente a peor. Juan José H., alude a ese cambio del síntoma cuando dice «puedes dejar de fumar, puedes dejar de beber alcohol, pero... ¡no puedes dejar de comer! Así que debes aprender a estar en paz contigo mismo... ¡y luego aprender a comer, a comer correctamente!
Ideal tan difícil de conseguir como peligroso para quien que lo logra, más si cabe por la vía que Juan José H., propone.


José Miguel Pueyo

Girona-Barcelona, 20 octubre de 2013














Opiniones y creencias del biólogo David Bueno sobre la violencia. (O cuando hacen falta seis cerebros -Colectiu Cervell dels Sis- para descubrir lo que ya se conocía y añadir desorientación.




David Bueno

Entrevistado para La Vanguardia (22/10/2013), por Jesús Sancho, el biólogo David Bueno afirmó que «Muchos líderes tienen algún problema psiquiátrico». Y no contento aún con una afirmación cuya veracidad no podía demostrar, este profesor del Departamento de Genética de la UB y uno de los autores del libro Som una espècie violenta?, añadía que los genes condicionan la agresividad humana.



Jesús Sancho, periodista












Vocación divulgativa.
Uno de los problemas epistemológicos y éticos de neurocientíficos como los que conforman Cervell dels Sis, es querer ser divulgativos además de rigurosos. Prueba de lo cual es que pretenden aportar datos hasta ahora no tan conocidos sobre la violencia humana. Veámos:


¿Qué es la violencia?
El primer error de este grupo de neurocientíficos, cuyo portavoz parece ser David Bueno, es afirmar que la violencia «se había tratado hasta ahora como una cuestión básicamente social y cultural, desde el punto de vista sociológico y educativo». (Se refiere a los llamados factores exógenos de la violencia).

Estos neurocientíficos nuestran un particular deseo de presentarse como pioneros de las bases neurofisiológicas de la violencia (factores endógenos: fundamentalmente la amígdala en las estructuras límbicas y el córtex prefrontal, amén de algunos endocrinológicos y de malformación genética), lo cual, obviamente, es, entre otros aspectos igualmente remarcables, un falacia no ajena al narcisismo.


La perversa y más incluso conocida estrategia discursiva de la matización.
Después de subrayar una obviedad como es que «los avances en genética de estos últimos años han permitido saber que hay genes que ya condicionan el grado de agresividad de cada persona, David Bueno agrega «que eso no significa que la cultura no juegue ningún papel, que es importantísimo… El cerebro se forma siguiendo unos programas genéticos y, por eso, estamos más o menos predispuestos genéticamente a una tendencia u otra, y la educación en el sentido amplio, la vida en sociedad, acaba de hacer el resto después.»

Bueno ignora que sujeto humano se conforma fundamentalmente en lo que es por la Función del Padre en el temprano tiempo del complejo de Edipo. O sea, ignora que nueve de cada diez personas son lo que son y hacen lo que hacen en razón de cómo se haya ejercido esa función que socializa las pulsiones agresivas y sexuales.


El ideal biológico.
Sin duda se trata para Bueno de que pasemos por el test biológico de la violencia, pues este profesor del Departamento de Genética de la UB afirma «que lo que sí que contribuye es intentar a identificarlas [a las personas] antes de que cometan cualquier acto de violencia atroz.»


Cuando el científico se da a las generalizaciones.
Son así aseveraciones como «Somos una especie agresiva… Nuestro cerebro funciona así»… Cada persona nace con un conjunto de genes que nos favorecen a ser más o menos agresivos». Pues no. No todos actuamos como dice Bueno, y eso aún en las situaciones más extremas.

Del antiguo anatomista Franz Joseph Gall (bases neuronales del comportamiento humano) a la educación.
No cabe duda del afán divulgativo de David Bueno. El problema es que cae en el más trivial de los sentidos, ante todo porque nada agrega a lo conocido desde hace decenas de años. Así es cuando dice que «Una zona del cerebro, llamada amígdala, se encarga de detectar los posibles peligros y de responder de forma preconsciente, y la agresividad es una de las respuestas más rápidas»; también al sostener que en «En una sociedad en la que no se ha educado para disminuir su nivel de agresividad y vive en cierto estrés, que inhibe los procesos de reflexión, es muy fácil que se den comportamientos agresivos ante situaciones que no son peligrosas en absoluto»; o cuando dice que «El 90% de los actos violentos los comenten los hombres y se debe también a la misma constitución física de las personas. Los hombres tienen más testosterona, se dice que es la hormona masculina, pero las mujeres también la tienen, aunque generalmente con menos cantidad. Es una hormona implicada no solo en los aspectos de las diferencias sexuales sino también en aspectos como el liderazgo o la competitividad.»


Del desconocimiento absoluto de la Función del Padre en el complejo de Edipo.
Que no es deseable para nadie explayarse en la ignorancia, aspecto que, empero, no parece importar a este neurocientífico. Tanto es así que desconoce el crucial papel de la mencionada Función del Padre en la conformación del carácter y en el comportamiento de los hijos. De ahí que no pueda discriminar esa función del factor educativo en sentido cognitivo. No obstante, algo debe haber escuchado de la Función del Padre. A partir de los cinco años, como es conocido, la suerte está echada (Alea jacta est), y por lo mismo Bueno sostiene que la educación «Es más efectiva antes de los tres años. Hay estudios con gemelos, con los mismos genes, uno educado en un ambiente agresivo y el otro en un ambiente tolerante, y la respuesta es totalmente distinta cuando son adultos.»


¿Qué conoce David Bueno del terrorismo?
Como si quisiera alcanzar el cenit de una argumentación ajena en todo al espíritu científico cuando habla de los terroristas, debe imaginar que acaba de inventar la sopa de ajo cuando dice que hay quien piensa que «los terroristas que matan o se autoinmolan tienen algún tipo de trastorno mental y no. Los que acaban cometiendo actos terroristas suelen ser personas especialmente crédulas y saben empatizar fácilmente con las necesidades del líder de su grupo, que es el que no va nunca delante y el que acostumbra a tener patologías mentales». Digo yo que habrá de todo. Sea como fuere, nuestro neurocientífico apunta que «Otra de las características de comportamiento más generales es que [los terroristas] suelen ser personas jóvenes y con más testosterona, cuyo nivel baja con la edad. Por eso, muchos terroristas son jóvenes, como más agresivos y con más sentido territorial, ya que la testosterona también da sentido territorial.

Creo que habría que diferenciar, a la hora de la inserción en la sociedad y otros aspectos también remarcables, entre terroristas, asesinos en serie y violadores, por ejemplo. Cosas parecidas acontecen cuando se ignora que han dicho sobre ese asunto no pocos filósofos y algunos antropólogos, por ejemplo, y claro está qué dice Freud en Psicopatología de las masas y análisis del Yo, 1921, fundamentalmente. Se evitaría soliviantar a la ciencia y dejaría el biólogo de mostrar tan a las claras su ignorancia en aquello de lo pretende saber.


La banalidad en la prevención de los actos violentos
Bueno parece sentirse a sus anchas al lado de la banalidad, ya que afirma algo conocido pero en modo alguno suficiente, como es que «La mejor manera de disminuir la violencia es a través de la educación, que puede atemperar nuestro carácter agresivo. Por otro lado, dificultar el acceso a las armas e intentar que disminuya el sentimiento territorial y grupal tan fuerte que tenemos por una concepción más humanista de la sociedad». Y añade, como si inventase el concepto de imitación y aún el de identificación que «no ver a los que son de otro grupo como no humanos.»


El papel crucial de la policía y del derecho en la violencia.
Afirma Bueno que «Uno de los motivos es que hemos delegado parte de nuestra agresividad a cuerpos específicos, como puede ser la policía, los agentes de seguridad o los ejércitos. Cuando antes un vecino no llegaba a un acuerdo con otro era muy fácil que acabaran con conductas agresivas o violentas.»
Pues nada, ya saben, contra la violencia de todo tipo más policía y más leyes.


José Miguel Pueyo 

Girona - Blanes, 24 de octubre de 2013




 
 
                    





sábado, 21 de diciembre de 2013

¿Por qué nadie me frenó antes de matar a papá?

  Huang C. Aguilar, el asesino maestro shaolín
Es conocido que en la India, el país más espiritual del mundo, una mujer es violada cada 20 minutos. Ello indica que el budismo, el yoga en sus diferentes modalidades, así como otras disciplinas y religiones, como las llamadas del Libro (judaísmo, cristianismo e islamismo) no garantizan nada –nada bueno para la persona que las profesa y tampoco para las de su entorno-. Ahora es un maestro shaolín, oriundo del país vasco, fundador del Monasterio Budista Océano de la Tranquilidad, y campeón del mundo de formas y armas de kung-fú, en tres ocasiones, y ocho de España, con el K.O más rápido de la historia de este deporte en nuestro país, Carlos Aguilar, Huang C., de 47 años, quien se hace aún más famoso, en esta ocasión por los crímenes que habría perpetrado en su gimnasio de Bilbao. En estas horas, la Ertzaintza rastrea la ría de aquella ciudad en busca de más víctimas del espiritual maestro, dado que la misma policía ha encontrado esta mañana restos humanos en bolsas de basura, presumible víctimas de este deportista de élite y maestro del control emocional mediante técnicas orientales.
Carlos Aguilar, Huang C.
 
 
El maestro Huang C. Aguilar (Bilbao, 1966), fundador del Monasterio Océano de la Tranquilidad de Bilbao, es el primer maestro occidental de artes marciales entrenado en el monasterio Budista Shaolin, y en estos momentos se encuentra en el punto de mira al ser detenido tras hallar en su gimnasio a una mujer en estado de coma por malos tratos y hallar en el mismo lugar restos de otro cuerpo.
Una alumna del gimnasio de artes marciales de Bilbao ha afirmado a Radio Euskadi que el arrestado sufría un tumor cerebral y está divorciado con dos hijos.
Su nombre original es Juan Carlos Aguilar, y es un conocido maestro de artes marciales que cuenta con su propio gimnasio en Bilbao, después de años de éxitos en el mundo de las artes marciales, ya que fue campeón del mundo de kung-fu tres veces.
Según la página web del monasterio, el Maestro Aguilar lleva difundiendo el que, para muchos, es el verdadero budismo, la filosofía más pura, el que tiene como única finalidad la búsqueda de un estado permanente de satisfacción personal, basado en valores morales, éticos y espirituales difundidos por el patriarca Bodhidharma. Para ello, toma como herramientas el Arco, el Kung-Fu Shaolin, el Tai Chi Chuan, el Chi Kung, el Yoga y la Meditación, junto a las enseñanzas y prácticas Budistas Chan/Zen.
En ese sentido, es extraño que un monje shaolín, un alma pacífica por definición, sea el principal sospechoso de al menos la muerte de una persona y la agresión brutal a una mujer.
Además, respecto al presunto maltrato de una mujer, en alguna entrevista ha llegado a subrayar el poder de la mujer en las artes marciales, por encima del hombre en algunos casos.
Un hombre mediático, entrevistado en muchos canales de televisión y programas de máxima audiencia en la televisión española, también participaba en las ceremonias donde, entre otras cosas, realizaba el famoso paseíllo sobre brasas ardientes.
 Manu Giménez. 03/06/2013


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¿Por qué nadie me freno antes de matar a papa?
 
José Miguel Pueyo

 

Cuando la esquizofrenia hace de Jesús una máquina de matar, también al padre, y el juez, no desconociendo de lo que es capaz el hijo del hombre, lo deja a merced del Otro-inconsciente que lo habita, no cabe extrañarse de la lapidaria frase ¿Por qué nadie me frenó antes de matar a papá?
El padre de Jesús llamó a la puerta del juez de tutelas y a los servicios sanitarios del 061 de Santander, y luego de exponer el caso del reiterativo maltrato que estaba sufriendo su familia por parte de su hijo, obtuvo de los especialistas la callada por respuesta.
Resultado: el padre de Jesús asesinado a manos de su hijo; éste encerrado, tal vez por vida, en un psiquiátrico; mientras que el juez arrastra la pena de su inhabilitación así como su esquizofrenia, psicosis que padecía años antes de saber del caso que lo ha sacado de su anonimato.


Cuando la sonrisa va acompañada de la ignorancia. (O de las triviales ideas del filósofo José Antonio Marina y el psiquiatra Luis Rojas Marcos)

Es sin duda así cuando un filósofo, dado, como en otro momento demostraré, a ideológicas propuestas pedagógicas, y cuando un psiquiatra, que yo sepa no liberado de recetar Haloperidol y Sinogán, por ejemplo, se dan la mano para prescribir la sonrisa como remedio para todo malestar. Y ocurre de ese modo sin que los protagonistas de tan lisonjera recomendación se rían –quizá habría que decir sin que se sonrojen- de los perniciosos efectos que su recomendación puede tener en las personas que sufren un trastorno psíquico, y, por supuesto, sin advertir la ofensa que perpetran contra la clínica, la epistemología y aun contra la ética.

Una fútil recomendación
Que la recomendación de sonreír proceda de personas con más de cincuenta años de experiencia en el ámbito de la cultura y en la clínica –quiero pensar que por tener una cultura para nada recomendable- no dice, por otra parte, nada a favor de los medios, más incluso por la ausencia de contrapunto, que se hacen eco de esas recomendaciones que, por lo bajo, cabe calificar de triviales.


Luis Rojas Marcos
José Antonio Marina













De la ignorancia y/o ideología
 

Quien le habrá dicho que a la periodista Celeste López que «El filósofo cree que el ser humano tiene una tendencia «extraña» a lamentarse porque algo le falta y, luego, porque lo ha perdido, olvidándose por completo del momento en que lo tiene.» Y es que esto es así por ser la definición misma del deseo humano, un deseo que vive de la insatisfacción, o sea, que su existencia, la del deseo, tiene por condición de que nunca encuentre el objeto que lo satisfaría plenamente. Lo que no nombra la periodista es la autoría de este esencial descubrimiento, o sea, elude nombrar a Freud –quien sabe si por ignorancia o ideología, o por ambas cosas-.

Todo termina con un pueril y sórdido argumento
La periodista comenta que José Antonio Marina y Luis Rojas Marcos creen, «que la sociedad española está perdiendo la sonrisa porque «el pesimismo tiene un prestigio intelectual que no se merece». Y sin embargo ha sido gracias a la gente positiva y optimista que España ha avanzado: «Gracias a ellos se consiguió el voto femenino, se consiguieron las vacaciones pagadas... Los grandes avances se deben a esas personas, no a las personas pesimistas.»


José Miguel Pueyo


Granada, 06/10/2013
 
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En busca de la sonrisa perdida
José Antonio Marina y Luis Rojas Marcos abogan por la cultura de la risa como elemento de bienestar.

La Vanguardia. Tendencia. 04/10/2013

Sonreír es, con toda probabilidad, uno de los regalos más gratificantes y que encima no cuestan dinero. Entonces, ¿por qué no sonreímos más? ¿Por qué cada vez cuesta más ver una persona esbozando esa mueca que ilumina su cara y que provoca la simpatía del que la ve? ¿Cuándo abandonó la risa la mayoría de los rostros de los españoles?... A algunas de estas preguntas intentaron buscar respuesta el filósofo José Antonio Marina y el psiquiatra Luis Rojas Marcos en la charla que mantuvieron ayer en la Casa de América de Madrid en la jornada La importancia de la sonrisa, promovida por Danone, con motivo del día mundial de la Sonrisa que se celebra desde 1999 el primer viernes de octubre y que tiene hoy lugar.

El filósofo cree que el ser humano tiene una tendencia «extraña» a lamentarse porque algo le falta y, luego, porque lo ha perdido, olvidándose por completo del momento en que lo tiene. Cree, además, que la sociedad española está perdiendo la sonrisa porque «el pesimismo tiene un prestigio intelectual que no se merece». Y sin embargo ha sido gracias a la gente positiva y optimista que España ha avanzado: «Gracias a ellos se consiguió el voto femenino, se consiguieron las vacaciones pagadas... Los grandes avances se deben a esas personas, no a las personas pesimistas.»

¿Y las respuestas del psiquiatra? Andaluz afincado desde hace décadas en Estados Unidos, cree que en España se ha penalizado la risa, mientras que en tierras americanas se glorifica. «Tú no puedes ir a una entrevista de trabajo y decir algo así como que soy una persona realista... ¡Ni se te ocurra! Hay que decir siempre soy positiva y sonrío». Rojas Marcos no cree, sin embargo, que los americanos sean más felices que los españoles, pero «es verdad que la positividad allí se valora y, en cambio, aquí no está bien vista.»

¿Por qué en España se califica de ingenua a la persona que esboza una sonrisa y revela su optimismo? Para Marina esto tiene que ver, entre otras cosas, con el cambio demográfico. Cuando la gente abandonó el campo para irse a la ciudad, eso supuso un componente de estrés y prisas que difícilmente se compaginan con la sonrisa. «Hemos perdido la cordialidad», señala José Antonio Marina, quien aboga por fomentar «la cultura de la sonrisa» como antídoto de una sociedad en permanente tensión.

El doctor Rojas Marcos animó a modificar la tendencia al pesimismo que impera en la sociedad. «No es fácil, pero se puede hacer», mientras recuerda el caso de un paciente que, tras un infarto, pidió ayuda al psiquiatra porque había leído que las personas que sonreían tenían más posibilidades de evitar un nuevo infarto. Y es cierto, dice, porque «fortifica nuestro sistema inmunitario, fomenta en nosotros estados emocionales saludables y estimula las relaciones gratificantes con los demás. ¿Se puede pedir más?». Creo que no.

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Marcos y José Antonio Marina hablan sobre la importancia de sonreír

Luis Rojas Marcos y José Antonio Marina debaten sobre la importancia de la sonrisa en la mesa redonda promovida por Danone en Casa América con motivo del “Día Mundial de la Sonrisa”. Una oportunidad para entender el gran potencial que esconde un pequeño gesto con enormes beneficios para la salud.

El País. EFE. 4 OCT 2013

Sonreír fortalece el sistema inmunitario, fomenta estados emocionales saludables y estimula las relaciones sociales, según ha asegurado el doctor Luis Rojas Marcos durante la jornada La importancia de la sonrisa, promovida por Danone.
Este acto se ha organizado con motivo del Día Mundial de la Sonrisa, que se celebra desde 1999 el primer viernes de cada mes de octubre, y ha contado con la participación de más de 230 asistentes entre los que se encontraban el filósofo José Antonio Marina.

«Existe una conexión fisiológica de doble dirección entre las emociones y los gestos faciales. Hoy sabemos con certeza que la sonrisa puede ser tanto el resultado como la causa de reacciones químicas en el cerebro que producen emociones positivas», ha comentado Rojas Marcos.

Y es que, ha proseguido, las personas no sólo exteriorizan su estado de ánimo con la sonrisa sino que, también, la sonrisa termina por producir sentimientos positivos. «Sonreímos porque estamos alegres y estamos alegres porque sonreímos», ha apostillado.

Por su parte, Marina ha explicado que la sonrisa es un signo «expresivo» de bienestar que fomenta la sociabilidad y favorece la comunicación entre las personas. «Es uno de los pocos gestos que es común a todas las culturas. La cultura de la sonrisa podría ser un buen antídoto para una sociedad en tensión como la actual, en la que las relaciones se han endurecido por el ajetreado ritmo de vida, el estrés y las dificultades cotidianas», ha señalado para zanjar recordando que «existe una correlación entre la frecuencia de la sonrisa y la salud de las personas.»

Tulku Lobsang, notas sobre lo imaginario de la conciencia tántrica

Y para los amantes de los subtítulos, permítanme sugerirles uno: O cuando se pervierte la conciencia por falta de eyaculación y por las imaginativas y siempre demagógicas enseñanzas que promueven esa y otras absurdas prácticas.



Tulku Lobsang

Dicho lo cual, y como explica el periodista Víctor-M. Amela en la entrevista a este lama de la tradición budista tantrayana¬, para La Vanguardia («La Contra», martes, 24 setiembre del 2013), «El budismo persigue paliar el sufrimiento, y parece que a Lobsang le funciona, y yo paso un agradable ratito con su charla.»

I. Análisis de la frase del periodista Víctor-M. Amela, «El budismo persigue paliar el sufrimiento, y parece que a Lobsang le funciona, y yo paso un agradable ratito con su charla.»

a) El budismo persigue paliar el sufrimiento, (…)
Esta en lo cierto Víctor-M. Amela en lo de que «El budismo persigue paliar el sufrimiento.»
Quiero pensar, empero, que este periodista conoce el significado de la palabra «paliar». De no ser así, o sea, de haber utilizado la palabra «paliar» a la buena de Dios, como habitualmente se dice, estaría introduciendo una grave confusión en el asunto que, supongo, tiene la intención de clarificar para sus lectores. (Lo cierto es que no dice qué entiende por «paliar»).
Así las cosas, ‒y como vemos empiezan francamente mal‒, quien haya leído a Freud en El malestar en la cultura, 1921, ‒y entiendo por lo que dicen que Víctor-M. Amela e incluso menos Tulku Lobsang, lo han hecho‒ conoce que la vida, tal como la experimentamos, es demasiado dura para nosotros, acarrea incontables dolores, demasiadas decepciones y muchas tareas imposibles. De ahí que echemos mano a algún paliativo, o sea, que no podamos prescindir de construcciones auxiliares, como dijo Theodor Fontane. Estos paliativos, dice Freud acertadamente, son de tres clases:

1º) Podemos desviar significativa el interés hacia el mundo y las cosas, desviación que nos despreocupa de nuestra miseria;
2º) también podemos apelar a gratificaciones sustitutorias, (por ejemplo, al arte, los deporte y otros intereses y aficiones, así como al afán de poder, fama, dinero, etc., que aminoran nuestra miseria;
3º) y por último, podemos procurarnos sustancias químicas, que son los más potentes paliativos que el mercado oferta y que nos vuelven insensibles a nuestros malestares.

Pero aquello que conviene no olvidar es que pese a que siempre echamos mano a algún lenitivo, no debemos dejarnos engañar por ellos ni por las personas que los recomiendan, ya que habitualmente estos remedios y esas personas son infinitamente peores que la enfermedad que pretenden combatir, como habitualmente se dice.

b) y parece que a Lobsang le funciona, (…)
Hay quien es feliz drogándose; otros escogen correr 30 kilómetros al día; los hay que dicen que lo son a partir del segundo gin-tonic; muchos aseguran que nada los hace más felices como practicar deportes de alto riesgo, como el wingfly, escalada en hielo o en roca, puentismo; a otros les da por rezar; y como es asimismo conocido también está como objeto de felicidad el dinero, el poder, el sexo, la fama, la salud, las más de la veces cuando se está enfermo, y quizá el amor… Luego se puede hablar de los fundamentalismos. ¡Acaso no eran felices los nazis, no los son las mojas de clausura, no los son muchas personas que malviven en regímenes totalitarios pero que no por eso dejan de aplaudir a sus líderes, y no vemos a diario cometer fechorías a dirigentes de partidos políticos democráticos y que la camarilla les aplauden o hacen las vista gorda mientras que el militante de base los justifica con todo tipo de imaginarias invenciones? (Quizá por aquello de que más vale malo conocido que bueno por conocer).
El budismo, en cualquiera de sus manifestaciones, es uno de esos paliativos, y no mejor que ninguno de ellos, y eso pese a que sus maestros y acólitos no le crean así. Baste apuntar que por ser un saber imaginario y cargado de falaz demagogia es tan lesivo para la inteligencia y para el espíritu como otro cualquiera, mientras que si se utiliza como medio terapéutico no funciona en ningún caso y por lo general empeora la enfermedad hasta el extremo que el sujeto, a imitación del que padece una psicosis paranoica, cree que en absoluto lo está y, por defecto, que los enfermos son los otros.

c) y yo paso un agradable ratito con la charla.
Respecto a la tercera parte de la frase, esto es, a pasar un ratito agradable con la charla del lama Lobsang, el asunto es incluso más grave. Sirva indicar que algunas charlas afectan a las personas que por determinadas razones no las pueden analizar como se merecen. El negativo efecto que producen esas charlas es análogo al de escuchar o leer a individuos que acostumbran a enmascarar sus discursos ideológicos con un falso humanismo, discursos destinados a tocar la fibra sensible de la gente y en los que no faltan, por lo mismo, palabras como conciencia, absoluto, unicidad, plenitud, concordia, humildad, piedad, felicidad o Bien Supremo. Es igualmente conocido que los perjudiciales efectos de esas perversas y casi siempre aprovechadas charlas en los distintos registros del psiquismo no se dejan esperar. Esos nocivos efectos se ven animados por el masoquismo moral y la sugestionabilidad, siendo la transferencia (esto es, por la delegación de poderes del alumno al profesor, al que se le supone un saber sobre algo), la que sella un deterioro intelectual y moral frecuentemente irreparables. (Tal es la maldad, para el sujeto desprevenido, del Otro social).

II. Otros comentarios a las ideas del lama Tulku Lobsang

«No tendré hijos»
Tiene por bueno y saludable este lama de 36 años, originario de un pueblo del este del Tibet, y que reside en Austria, la retención del esperma. (Sí, Lobsang vive en la nación de Freud y lleva la contraria al primer psicoanalista). Y es que a diferencia de Freud, quien veía en la sociedad victoria una fuente de graves neurosis, entre otras cosas por la represión sexual cultural; el lama aplaudiría a un tipo de sociedad como aquella. (Pero quizá, no sé, todo sea porque Lonbsang sigue a pie juntillas el dicho de «Tener hijos para qué». O sea, para lo que les dejaremos mejor eximirse de esa tarea, con lo que, además, uno se evita las recriminaciones de su progenie).

¿Qué conocemos de la ideología política de Lobsang?
Su fórmula es «Mejórate a ti mismo ¡y el mundo mejorará!». Pues bien, sabiendo cómo este lama tantrayana se mejora (sin eyacular, recitando mantras y con otras técnicas orientales), no creemos en absoluto que pueda mejorarse él y tampoco ni un ápice el mundo.

¿Y de la religión, qué nos dice?
Afirma Lobsang, a imitación de otros individuos encorsetados en espiritualismos parecidos, «No tengo religión: cultivo la compasión y la conciencia.»
En realidad, no es difícil imaginar que esa iba a ser esa su respuesta. Así es por ser común en personas inclinadas ante ideologías análogas, así como en otros no menos inquietantes personajes como son, por ejemplo, los acólitos de la llamada medicina cuántica. Unos y otros se pretenden postmodernos al unir, en ocasiones, ciencia y espiritualidad, –o mejor dicho, un discurso que de científico sólo tiene los conceptos que utiliza y cuya espiritualidad se jacta de haber superado las contradicciones de religiones tradicionales‒. En todos los casos, lo único que unen esos discursos es la demagogia pueril con la ignorancia más absoluta sobre lo que pretenden saber, por lo que ultrajan a la epistemología al mismo tiempo que violentan a la clínica y la ética.

¿Y en cuanto al conocimiento?
Lobsang tampoco alberga duda alguna en este asunto. La tradición tántrica es una vía de conocimiento que enseñó Buda. ¿Y qué enseñó Buda? Entre otras cosas que la fuente de conocimiento último y superior requiere de quien lo desea alcanzar dos cosas: no eyacular y sublimar la energía sexual mediantes técnicas psicofísicas, como la recitación de mantras, el yoga y la meditación.
Tampoco en esto los budistas son originales. Sin necesidad de recordar a los filósofos griegos de la tradición moralista, para quienes ‒estoy hablando del siglo IV a.C.,‒ la renuncia al deseo era el camino que conducía a la felicidad o era ya la felicidad en sí misma; los padres de la Iglesia cristiana primitiva y todos los teólogos posteriores no se cansaban de repetir, no tanto que no había que eyacular como que no había que enamorarse de las cosas de este mundo, para de esa manera guardar todo el amor y dedicación al Altísimo.

¿Qué es un lama?
No sólo quien no eyacula es lama, sino que es lama quien nace lama. Nace uno lama porque un oráculo así lo afirma. (Lo que no nos dice es quién habla por boca del oráculo). Luego, si uno se cree que es lama, se formará con diferentes lamas para conseguir retener el esperma y sublimar la energía sexual mediante las prácticas orientales conocidas. Del conocido mantra ooommm-mmmooo, se afirma que es beneficioso por sus vibraciones, las cuales sosiegan la mente, mientras que de otros se dicen mil cosas pues hay un mantra para cada cosa que se quiere obtener, lo cual no deja de ser contradictorio con la ausencia de deseo que proclama el budismo como sinónimo de felicidad. Es lógico que más allá de la demagogia, ningún budista presente el saber que han logrado sobre el sujeto humano, el mundo, la sociedad o la política. Es cierto que algunos se atreven a hablar. Son los que no se sonrojan ante el más hiperbólico de los patetismos, gente en ocasiones sin escrúpulos que, como suele ser frecuente en la historia de los hombres, se aprovechan de la ignorancia, buena fe y/o la desgracia de las personas.

¿Y la muerte, qué es la muerte?
Nada que preocuparse para un lama, pues aseguran que es una meditación profunda, y como toda meditación conduce a la iluminación. (Digo yo que será por esa experiencia que dicen tener algunas personas que han estado en las puertas de la muerte, y que relatan que vieron una luz, una iluminación).


José Miguel Pueyo

Girona, 26 de abril de 2013






                                          
 
                   
    
                                           




TulkuLobsang, lama tantrayana

Entrevista de Víctor-M. Amela.
La Vanguardia, 24 setiembre del 2013.

Tengo 36 años. Nací en un pueblo del este de Tíbet, vivo en Austria. Soy lama budista de la tradición tántrica. No tendré hijos. ¿Política? Mejórate a ti mismo ¡y el mundo mejorará! No tengo religión: cultivo la compasión y la conciencia. No eyaculo desde hace muchos años...

«La conciencia tántrica supera 21.600 veces al orgasmo»
. Vía de conocimiento


Víctor-M. Amela, periodista




















Tulku dejó su Tíbet natal para formarse como lama en un monasterio de India i conocer al Dalái Lama. Hoy, años después, es uno de los lamas más avanzados en el budismo tantrayana, una de las vías de conocimiento que enseñó el Buda, consistente en no eyacular y sublimar tu energía sexual. Tulku (Tulkulobsang.org) cuenta cosas que suenan extrañas a nuestros oídos, pero le miro y le veo tan sonriente y luminoso, tan pletórico y bienhumorado, que deduzco que a él le aprovechan todas esas técnicas psicofísicas, incluida la retención de su esperma. El budismo persigue paliar el sufrimiento y parece que a él le funciona, yyo paso un agradableratito con su charla.

Qué es un lama?
Un guía para los budistas.

 

¿Cómo se llega a lama?
Yo nací lama.

¿Y eso?
Al nacer, un oráculo me señalócomo reencarnación de unlama. Y sucesivos lamas me educaron.

¿En qué enseñanzas?
Medicina tibetana y budismo tantrayana.

¿El famoso tantra?
Una de las cuatro vías de iluminación queenseñó el Buda, ¡la más secreta!

¿Por qué secreta?
Porque cuesta entenderla y seguirla con eficaciay sin perjudicarse.

¿Para conseguir qué?
Elevar la conciencia hasta conocer la naturalezade la existencia y alcanzar compasiónuniversal. ¡Felicidad!

¿Mediante el sexo?
Movilizas tu energía sexual, la elevas... y alcanzasesa alta conciencia.

¿Orgásmica?
¡Es un éxtasis 21.600 veces superior al orgasmo!Un intenso e inmenso gozo, estable yduradero, que luego disuelves.

Ah. ¿Qué hay que hacer?
Presupone unas técnicas muy, muy exigentescon el cuerpo y la mente.

Explíquemelas.
No. Es imposible en una entrevista.

Cuénteme algo, hombre.
Llegas a dominar el cuerpo hasta no sentirdolor alguno, te hagan lo que te hagan, y lamente hasta no sentir pesar alguno, te paselo que te pase. Son muchos estadios...,y puedesllegar a estar nueve minutos sin respirar.Pero dicho así... ¡es peligroso...!

¿Y es verdad que no eyaculan?
Sí. Consiste en no perder esencia. Y por esoretenemos la eyaculación siempre, inclusomientras dormimos. Porque logramos serconscientes hasta en sueños.

Pero esa retención... no es saludable.
Es cierto, es cierto... para usted, para unapersona normal. Usted, ¡eyacule!

Vale.
Así lo predica también la medicina budista.

La medicina budista... ¿aconseja cadacuánto es saludable eyacular?
Sí: una vez cada dos días es saludable. Másfrecuencia te debilitará.Yenprimavera, menos:cada dos semanas como mucho.

Y la mujer, ¿qué?
Lo mismo en esa estación, le conviene.

¿Y por qué frenarse en primavera?
Estamos más frágiles: observe que hay másfallecimientos de ancianos en primavera.

¿Cuánto hace que no eyacula usted?
Ya ni me acuerdo. De joven...

¿El siglo pasado?
Sí, ja, ja...

¿Y le compensa?
¡Claro! Es mi camino de iluminación, me reportaconciencia... Me falta mucho camino.

¿Renuncia a la paternidad, pues?
Yo sí. Pero otros monjes tántricos engendranhijos, con el permiso de su maestro: esla excepción para eyacular, y siempre conuna compañera muy, muy preparada.

¿Preparada?
Con un alto nivel de conciencia, gran dominiode su cuerpo y mente, y muy hermosa.

¡Deben de salir hijos ya iluminados!
Son hijos nacidos con un grado de concienciamuy evolucionado, ¡es cierto!

¿La mujer puede iniciarse también?
Y mejor que el hombre: ¡su cuerpo es sieteveces más sensible! Y aprende a dominar suflujo menstrual.

¿Por qué eligió esta vía del tantra?
Mis maestros decidieron que era la que másme convenía. Cada persona es distinta. Yellos me dieron permiso para acceder a loslibros secretos del tantra.

¿Hay unos libros secretos?
En cierto monasterio. El Buda quiso que sólolos iniciados accediesen a esas técnicas.

Pero usted las enseña.
A personas muy motivadas. Y, eso sí, cadadía hay más personas predispuestas y capacitadaspara asimilarlas.

¿Qué hace falta?
Motivación. Y la vida occidental, el trabajo,los impuestos, las obligaciones... lo hacencomplicado. Y si tienes familia, pareja...,¡hasta la pareja se convierte a veces en enemigo...!Y los niños, el abuelo, la suegra... Perosiempre se puede avanzar algo.

¿Defiende usted el celibato?
Sólo para los que, como yo, se inician en labúsqueda de la iluminación.

En eso coincide con el Papa.
A los curas católicos habría que darles libertadpara formar una familia si quieren. Losmonjes budistas podemos, y elegimos.

¿Cómo imagina el resto de su vida?
Avanzando en la conciencia, hacia la iluminación,con una muerte como la que he vistoque tienen algunos de mis maestros.

¿Cómo es esa muerte?
En estado de meditación profunda, muerenplácidamente. Su cerebro muere, sus órganosmueren..., pero se mantienen durantedías en su postura del loto, de meditación,con el cuerpo erguido y rozagante, conbuen color, sin corromperse.

En todo caso, no me atrae morir.
Pues lo haces una vez al día: dormir es una pequeña muerte.